Vuelves a dolor (mucho), y no se que hacer para sacarte, de mi, de cada pedacito de mi piel.
No se como olvidar aquella primera vez que nos besamos, como tus labios rozaron los míos y a partir de ahí ya quise más (y es que nunca era suficiente).
¿Y ahora? Ahora no estás. Duele. Sigue doliendo, y cada día un poco más.
Sal ya de aquí. Sal, por favor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario