Hay que ver cómo me pongo cuando llevo tanta tontería entre manos. Hay que ver que maldita sonrisa la tuya, que imponente gracia para desbordar mi cajón de “porqués” y que difícil es sacarte de cada uno de ellos.
Sin más.
A mi que tú no sientas nada me pone el corazón como un cubo de rubik .
No hay comentarios:
Publicar un comentario