Van a llegar las navidades, y con ello las reuniones de familia, las comidas, las cenas, los crepes y el marisco. ¿Pero y que? Este año faltará algo, algo que no podrá ser remplazado, faltará seguramente esa persona que presidia la mesa, y que cuando terminábamos de cenar se ponía a cantar mientras mi tío tocaba la guitarra, faltarás tú abuelo, por que todos y cada uno de nosotros sabemos que no podrás llegar a las navidades, que estas luchando con mucha fuerza y valentía, pero que tu último suspiro esta al caer, y todos lloraran tú ausencia, unos más y otros menos, pero todos lo harán, creo que incluso yo. ¿Te lo puedes creer? Con lo fría que voy, lloraré por ti, y por ver a mi madre mal, y por ver a la familia hundida, y por ver a la abuela con ataques de ansiedad...
Y yo se que aunque seas a veces un cascarrabias es por la edad, y a pesar de todo ninguno se alegrará de no tenerte entre nosotros. De verdad, que por mucho daño que hayas echo, y por mucho que lo niegue yo, te quiero. Y espero que allá donde vayas te acuerdes de tú familia, de que estamos aquí y de que a cada día, y a cada paso tus hijos se acordarán de todos tus consejos, y te llevarán siempre en sus corazones.
Siempre con nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario