"No me quieras menos,
de lo que llegarías a odiarme si me marcho"
Y eso hago.
Mientras me observas a tres metros de distancia
con posdatas en los ojos
y en la boca,
el deseo de tatuarme con saliva
tu nombre en cada poro de la piel.
Y eso hago.
Odiarte.
Mientras tus medias aún no saben de carreras
y mis dientes ya planean una guerra
de hilos que se rompen
y de hambre,
de ropa por el suelo
y humedades.
Y claro que es amor pero si quieres,
lo llamamos solo sexo
y nos follamos.
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