A lo largo de tu vida hay pocas personas que permanecen ahí siempre, a tu lado y sin separarse de ti ni un segundo, ni siquiera para tomar aire. Yo de ese tipo de personas en mi vida tengo dos, y creo que me basta con ellos, que digo creo, ME BASTA CON ELLOS.
Personas que me han ayudado en cada caída y me han secado todas las lágrimas que otra gente me ha echo derramar, personas con un corazón tan grande que no me llego a imaginar como les cabe en ese pecho, ni en esos cuerpos, por que lo digo de verdad, son gente enorme, capaces de darlo todo por ti, de verte mal y dejarse la piel por verte sonreír o simplemente abrazarte en el momento adecuado. Gente que te conoce, que sabe interpretar cada gesto o mirada tuyos y que sin necesidad de palabras saben que quieres decirles.
Esas dos personitas tienen nombres y apellidos: Esther García Zamora, Carlos Garrigues Navarro. Solo sé que les debo la vida, y no sabré nunca como agradecerlo. Os amo con todo el corazón, y siempre me tendréis ahí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario