Lo mejor de él es que a veces tiene frío
y me abraza durante cinco minutos seguidos,
robándome el calor y el aliento.
y me abraza durante cinco minutos seguidos,
robándome el calor y el aliento.
Ojalá el mundo durara trescientos segundos
y él tuviera incrustada la Antártida en el pecho.
y él tuviera incrustada la Antártida en el pecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario