sábado, 5 de enero de 2013
De la constelación de tus lunares me hice presa
Notar en la piel que no es el camino correcto, y seguir por él. ¿Pero sabes qué? Que mas dá. Vamos, pongamos minas alrededor de la cama y el primero que huya que salte por los aires. Que no hay fin, que cuando amanezca quiero desayunarte, lunares, pequitas y besitos con mermelada de fresa. Mmmm. Así que mira si soy buena que no tendrás ni que levantarte para traerme el desayuno a la cama. Que quiero almorzarte y merendarte y lamernos el uno al otro hasta que la cena tenga aún sabor a nosotros. Que veces, multiplico todo lo que te detesto por la cantidad de caricias que aún me debes y siempre sale el número exacto de lo que te quiero todavía, que a pesar de todo, por más que busco el odio solo encuentro amor y ahora me doy cuenta de que... (No fue suerte, fue Diciembre.)
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