Él es de los que enganchan. De los que pueden conseguir lo que se propongan. Él era de los que te acostumbran a sus manos, pero no a su corazón. De los que te invitan a dormir, pero no a ver amanecer a su lado. De que te vale polvos que se evaporan cuando el sol sale, besos que con solo soplarlos se hacen efervescentes.
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